Esconder los Misterios del Bosque

Para muchos la muerte -igual que la vida- resulta un hecho dramático. Para otros, se trata simplemente de Cosas que Pasan. Así el nombre del último trabajo de que se presenta durante el mes de agosto los días viernes y sábado a las 22 hs, en la sala B, del

 

Balletin Dance dialogó con el artista acerca de su más reciente creación, cuyo proceso creativo atravesó diferentes etapas que incluyeron una creativa en La Villette Paris (Francia). “Empezamos el trabajo en el Cultural San Martín y surgió la posibilidad de la . Viajamos todos y los veinte días que estuvimos allá valieron más que los cinco meses que llevábamos trabajando acá”, confesó Biasotto.

 

En palabras del artista

“Yo tenía dos ideas en mente, la primera era la imagen de un bosque, sólo una imagen, pero fuerte y caprichosa. La otra era la transformación. Finalmente, en el proceso, ese elemento se nos agotó pero fuimos viendo cómo una puesta superaba otra puesta acerca de lo mismo, y apareció la idea de duplicar. Tenés objetos que funcionan solos pero a la vez se parecen al relato que se cuenta, o ese relato es parecido a las acciones físicas. Aparece un tema medio criminal, algo que podría ser o no, como si hubiera un doble”.

En efecto, el juego del doble se percibe como una constante de la pieza; un relato que se reedita proponiendo, siempre desde el humor, nuevos puntos de vista; un discurso que se va construyendo mientras se lo evoca, como quien va recordando de a poco y se confunde o inventa. Aparece cierta reminiscencia a una estética cinematográfica, e incluso a un ´detrás de escena´: la posibilidad de retroceder y volver a reproducir, cambiar el final, jugar con los efectos sonoros y hasta recrear el misterio de un crimen o lo absurdo de un drama épico.

“Mostrar los mecanismos tiene que ver con un metalenguaje, pero lo que busco es alcanzar un territorio más inaprensible: que el arte vuelva a tener misterio”, reflexiona Luis Biasotto.

Sucede que la obra constantemente enfrenta al espectador con el hecho al que asiste, como si su director buscara enfatizar que lo que hay en escena, no es más que teatro. Pero siguiendo esta lógica de construcción duplicada, al mismo tiempo que evidencia todo lo que el teatro se preocupa por ocultar, consigue dejar en claro que también se trata de un juego apasionante y misterioso y que podría o debería trascender cualquier tipo de interpretación; atravesarnos como una bala que nos líquida antes de que podamos comprender.

Precisamente Biasotto comenta que otro elemento que se volvió referencial es una frase en un grabado de Goya: El sueño de la razón produce monstruos. “Es como el efecto del shock que usaba la vanguardia -señala- cuando uno no puede reaccionar, sino simplemente puede recibir, donde la palabra ya no tiene lugar, algo que no se puede explicar con palabras”.

 

Biasotto y Krapp – Krapp y Biasotto

El fundado por Luis Biasotto y en 1998, ha trascendido con tal impronta, que parece difícil nombrar a uno sin asociarlo con el otro. Por eso el director se ocupa de dejar en claro que si bien en éste trabajo todos los artistas involucrados (en escena: , , , , además de los propios Acuña y Biasotto) participaron de una manera u otra en el grupo, sólo son Krapp cuando están todos sus miembros. En cualquier caso, ya sea en solitario o de la mano de Krapp, Biasotto ha ido construyendo un lenguaje propio y un tipo de dramaturgia tan sólida, que no parece dejar espacio para preguntas acerca del modo de definir sus producciones.

Los límites son difusos, y esto no parece ser ni una preocupación ni un problema. Lo que interesa ya no es, si esto es, o no, danza, en todo caso algo más parecido a ¿Para qué vamos a utilizar el cuerpo entrenado del bailarín?

LB: Siempre me preocupa el cuerpo y el movimiento, aunque desde otro lugar, pero para mí lo más fuerte y referencial, lo que siempre estoy buscando es el formato estructural. A veces me peleo con algo que no entiendo, y me peleo mucho cuando me pierdo. Pero a la vez me gusta un montón esa sensación de estar perdido.

¿Cómo fue perderse en el proceso de ésta obra?

LB: No había un concepto previo como en otros procesos, se fue formando. Siempre trato de encontrar un código común, una personalidad como un yo-ellos. Por momentos se ponían incómodos, aparecieron preguntas como ¿yo soy bailarín o utilero? Parecen tonteras, un bailarín que sólo es bailarín tal vez no se pregunta nada, hace lo que le dicen, pero cuando quiere actuar o meter un extra se preocupa. En realidad en escena jugamos ´roles´. Después empiezan a aparecer lógicas en relación al resto de los elementos: iluminación, escenografía, se empieza a organizar de una forma rarísima el espectáculo, por sí solo empieza a querer hablar.

¿Cómo llegaron a Cosas que Pasan?

LB: Tiene que ver con cosas terribles que nos pasaron durante el proceso y al mismo tiempo me acordaba de lo que me decía mi vieja cuando estaba mal por algo: “son cosas que pasan”: es una frase que no te dice nada y a la vez te tranquiliza… pero quizá sea más el gesto que la palabra, esa caricia de la que viene acompañada la frase.

Efectivamente, si algo nos demuestra Biasotto, es que la palabra dicha no necesariamente viene a echar luz sobre los acontecimientos ni tampoco a contradecirlos, en todo caso pueden dialogar y construir nuevos sentidos. Pero esto no debe inquietarnos, son cosas que pasan.

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Gustavo Friedenberg
Gustavo Friedenberg, es técnico en Medios de comunicación y Licenciado en Composición Coreográfica, además de actor bailarín y director. Formado en Argentina y el extranjero, ha recorrido varios países trabajando para diferentes compañías, a la par que desarrollando sus propios proyectos (EEUU, Europa, Sudamérica y el Caribe). Como bailarín se ha dedicado profesionalmente al flamenco, desempeñándose también como docente de técnica y composición.