Home Libros Otros Volar a Ciegas

Volar a Ciegas

$ 390,00

Autor: Graciela Marcolini

ISBN: 978-987-02-8753-7

Medida: 15.5 x 22.5 cm

208 p√°ginas

Editorial Dunken (Argentina)

SKU: L333 Categoría:

Descripción

Tres bailarines entrelazan sus vidas desde la ni√Īez.

Los acontecimientos personales y del país los eyectan  a lugares y situaciones impensadas.

En ese devenir se descubren capaces de actos dominados por el temor, los celos, las intrigas y las pasiones m√°s bajas.

La danza, la muerte y el desarraigo los encadenar√° para siempre.

 

‚ÄúVolar a Ciegas, primera novela de Graciela Marcolini, posee una prosa sensual, inquisidora, madura. Tambi√©n sus historias, que van de lo cotidiano a lo policial, cautivar√°n al lector del comienzo al desenlace‚ÄĚ.

 

Silvia Plager

 

Síntesis argumental:

A Griselda, la curiosidad le da aire, amplitud, ambición, y se cree capaz de dominar, con sus dones, la hostilidad familiar y la de una férrea disciplina artística.

El diccionario dice: ‚ÄúCuriosidad: deseo de saber y averiguar alguna cosa. Vicio que nos lleva a inquirir lo que no debe importarnos‚ÄĚ. Pero a Griselda le importa todo: la danza, la amistad, el amor, la justicia y, en especial, trascender. El supuesto vicio la conducir√°, finalmente, a la virtud del conocimiento.

Antes de acceder a ese conocimiento, sus amigos son apresados y ella se ve forzada a cambiar de identidad y huir a otro país. El vuelo imaginario, alimentado desde su infancia, perderá altura a causa de la política represiva y la muerte de un ser querido.

En un ámbito distinto, vacila ante sí misma y los demás.

Las pasiones que provoca su belleza intrépida, al dejar atrás la experiencia iniciática de la adolescencia, desnudan su personalidad íntima y ella se descubre a través de la mirada y la conducta de quienes, como ella, caminan por los bordes de las contradicciones.

‚ÄúLa juventud malogra a los j√≥venes‚ÄĚ, frase que se le adjudica a George Bernard Shaw ‚Äď tal vez tenga que ver con la idea que los protagonistas de la novela tienen del tiempo. En el transcurrir del mismo es donde se definir√°n los roles de cada uno.

‚ÄúCuando sonaba la mazurca, se oy√≥ exclamar a la se√Īora Aurora: ¬ŅQu√© pasa con Gris, otra vez baj√≥ de las puntas? No es posible, siempre tiene buenos equilibrios y justo hoy no le sale ninguno.‚ÄĚ Esa voz de la profesora, regir√°, quiz√°s, el desesperado intento de Griselda de no ser aquella ni√Īa en sus inestables zapatillas de punta.

Valoraciones

No hay valoraciones a√ļn.

Solo los usuarios registrados que hayan comprado este producto pueden hacer una valoración.