
La danza encontró en San Martín un territorio fértil, activo y en constante movimiento. Así lo refleja el balance de 2025 que comparte Adriana Stork, directora de la Escuela Municipal de Danzas, en diálogo con Balletin Dance: un año intenso, diverso y profundamente comprometido con la formación, la escena y el acceso a la cultura.
Durante el año, el distrito fue escenario de encuentros memorables con figuras de proyección internacional. Una de las presencias más celebradas fue la de Marianela Núñez, madrina de la Escuela Municipal de Danzas, quien ofreció una charla exclusiva para la comunidad sanmartinense. Su visita no solo dejó enseñanzas técnicas y artísticas, sino también un fuerte gesto de cercanía y acompañamiento a las nuevas generaciones. A ese hito se sumó la participación de Paloma Herrera, otra artista fundamental de la danza argentina, que compartió un recorrido sensible por su trayectoria, en un intercambio cálido y generoso con estudiantes, docentes y público.
Ambos encuentros fueron moderados por la periodista Alejandra Peñalva, quien supo guiar las conversaciones con sensibilidad y conocimiento, generando espacios de escucha profunda y reflexión.

El ciclo San Martín Danza volvió a consolidarse como un espacio de encuentro y circulación para el sector independiente del distrito. Más de 40 estudios privados formaron parte de esta edición, con funciones compartidas y clases magistrales a cargo de referentes como Anabella Tuliano junto a su Grupo Cadabra, Sergio Villalba y Maiada Mansuraht, fortaleciendo el diálogo entre estéticas, generaciones y lenguajes.

La danza también llegó a los más pequeños. A lo largo del año se ofrecieron funciones especialmente pensadas para jardines de infantes y escuelas primarias, con la participación del Ballet Infantil de la Escuela Municipal de Danzas, que junto a la Orquesta Juvenil de San Martín presentó una adaptación de El Carnaval de los Animales. Una experiencia artística y pedagógica que acercó la música y el movimiento a nuevos públicos, despertando curiosidad y sensibilidad desde edades tempranas.
El cierre de ciclo fue a pura celebración: ocho galas colmaron de energía y emoción los escenarios, con alumnas y alumnos de la escuela municipal que se lucieron en escena, mostrando no solo su crecimiento técnico, sino también el trabajo sostenido de un proyecto pedagógico sólido y comprometido.

En San Martín hay una convicción clara: garantizar a los vecinos propuestas artísticas de calidad y una formación accesible, apostando a la cultura y a la educación pública, gratuita y de excelencia como verdaderas herramientas de transformación social.
Con este recorrido como impulso, el 2026 se anuncia con nuevas propuestas y desafíos. La invitación está abierta: seguir bailando, compartiendo y celebrando la danza en toda su diversidad, en un municipio que no solo acompaña el movimiento, sino que lo hace crecer.





