
Es el tercer cubano que alcanza la categoría de bailarín principal en la prestigiosa compañía británica, y lo hace de la mano —nada menos— que de la argentina Marianela Núñez y de la bailarina rusa Natalia Osipova, quien lo invitó en mayo de 2025 a ser su partenaire en Romeo y Julieta, de Kenneth MacMillan.
La compañía londinense confirmó finalmente lo que era casi un secreto a voces: el cubano Patricio Revé se incorpora a su elenco como bailarín principal para la temporada 2026/2027.
La noticia es impactante, no solo porque vuelve a poner en valor a la escuela cubana de ballet como una base sólida para la proyección de grandes figuras, sino también porque Revé pasa a integrar la selecta nómina de bailarines masculinos que han alcanzado el máximo rango dentro de una institución con una historia formidable.

En 1993, José Manuel Carreño fue el primer cubano en asumir ese lugar, con una etapa especialmente rica que luego lo llevó al American Ballet Theatre de Nueva York. Diez años más tarde, en 2003, Carlos Acosta arribó a la compañía y literalmente revolucionó su escena: permaneció durante un período prolongado como bailarín principal invitado y, además, desarrolló allí una intensa labor como coreógrafo y productor.
Hoy, Patricio Revé se suma a esa línea de excelencia. Su llegada se da tras haber bailado junto a dos de las máximas figuras femeninas del elenco estable: Marianela Núñez y Natalia Osipova, quien lo convocó para protagonizar Romeo y Julieta. Compartir escena con ellas fue, sin dudas, un fuerte respaldo para que la dirección artística decidiera integrarlo oficialmente al staff.
Revé expresó que asumir este nuevo desafío como bailarín principal representa un sueño hecho realidad. “Actuar junto a artistas tan increíbles y formar parte de esta histórica compañía es un honor”, señaló.
Por su parte, el director Kevin O’Hare destacó que el estilo y el arte del bailarín cubano ya habían causado una gran impresión durante sus apariciones como invitado, y que esas cualidades, sumadas a una presencia escénica natural, encajan de manera ideal con la identidad artística de la compañía.

En su perfil de Facebook, Patricio Revé agradeció especialmente a sus maestros cubanos y compartió un mensaje emotivo:
“Gracias a Mary Cunxin, quien ha sido mi salvación más veces de las que puedo contar, y a Li Cunxin, que ha sido mi ídolo como bailarín y que me ha tratado como a un hijo desde el primer día (…)
Me siento increíblemente afortunado de haber tenido gente que creyó en mí, incluso cuando yo no lo hacía.
Crecí admirando esta compañía, a sus bailarines y su repertorio, soñando con bailar algún día estos papeles. Estar aquí se siente como la realización de un sueño de la infancia y el comienzo de un capítulo muy especial en mi carrera y en mi vida”.
No es casual que tantos bailarines sueñen con integrar esta compañía, aunque sea dentro del cuerpo de baile. Sus grandes producciones del repertorio clásico y su sólido catálogo contemporáneo representan una experiencia invaluable para cualquier artista, sin importar el lugar que ocupe en el elenco.
Ahora, Patricio Revé tiene ante sí la oportunidad de desarrollarse plenamente en el máximo rango. Aunque el contrato inicial sea por un año, todo indica que volverá a ser convocado: el bailarín atraviesa un momento de gran madurez técnica y artística, en uno de los puntos más altos de su carrera.





