Un nuevo ciclo de danza, performance y arte contemporáneo propone experiencias escénicas pensadas para la luz del atardecer, donde el tiempo, la arquitectura y la variación lumínica se integran como materia creativa.
El Palacio Libertad, bajo la dirección de Valeria Ambrosio, lanza Crepusculares, un ciclo de artes escénicas contemporáneas concebido especialmente para la franja horaria del crepúsculo y desarrollado en La Cúpula, uno de los espacios más singulares del edificio.

La propuesta invita a artistas a adaptar sus obras a la metamorfosis lumínica del atardecer porteño, incorporando el paso del tiempo y la transformación cromática natural como parte constitutiva de la experiencia escénica. En este marco, la luz deja de ser un elemento externo para convertirse en un material dramatúrgico que atraviesa la escena.
Más que una sucesión de funciones, Crepusculares se presenta como una investigación sensible sobre los cruces entre danza, performance, instalación y arte contemporáneo. La Cúpula se transforma así en un laboratorio vivo, donde el movimiento dialoga con la arquitectura, el horizonte urbano y la percepción cambiante del espacio a medida que el día se apaga.

La apertura del ciclo estará a cargo de Instalación I, una experiencia escénica multidisciplinar del grupo Arquitectura y Cuarteto, en la que convergen danza, música en vivo y diseño lumínico, bajo la dirección de Abril Ibaceta Urquiza. La obra inaugura una programación que apuesta por lenguajes híbridos y por una relación expandida entre cuerpo, sonido, luz y entorno.

Agenda de las primeras funciones
- 21 y 22 de febrero – 19:30 hs
Instalación I – Arquitectura y Cuarteto
Dirección: Abril Ibaceta Urquiza - 28 de febrero y 1 de marzo – 19:00 hs
Que haya insistencia - 7 y 8 de marzo – 19:30 hs
La Gran Miseria
Palacio Libertad, Sarmiento 151, CABA
La programación de Crepusculares continuará durante todo el año, con funciones los primeros fines de semana de cada mes y la participación de distintos artistas invitados, proponiendo una manera distinta de habitar la escena: cuando la luz cambia, el tiempo se dilata y la experiencia se vuelve irrepetible.






