Silvia Poletti

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Silvia Poletti. Ph: Priamo Tolu.

Homenaje a Silvia Poletti, célebre crítica de danza italiana fallecida el 5 de enero de 2024 

Es tremendamente difícil escribir sobre danza. ¿Cómo pueden las palabras describir algo que nació para expresar lo que sucede precisamente cuando las palabras no bastan, no aciertan, no sirven, o incluso no deberían? 

Este es uno de los grandes problemas de este arte que, a pesar de ser una de las primeras formas de expresión del ser humano desde el origen de los tiempos, necesita una mediación, para ocupar un lugar destacado en nuestra llamada “sociedad civilizada”, un canal que consiga elevarlo a la categoría de verdadero arte; un arte que necesita de la literatura, de la discusión y de la interacción entre los seres humanos para progresar y crear futuro.

Silvia Poletti puede considerarse sin duda uno de los mejores exponentes en este campo, siempre dispuesta como estaba en este empeño tan arduo, que para ella era posible. Para mí, su alumno y amigo, es una gran tristeza ahora tener que hablar de ella en pasado.

Nacida en Florencia en 1961 e interesada desde muy joven por el arte de la danza, pronto se dio cuenta de que su papel y su talento no residían en la interpretación directa de la danza como bailarina, sino que los variadísimos intereses y la extrema curiosidad que se manifestaban en ella podían ser la combinación ideal para contribuir a la profundidad del discurso coreográfico en todas sus formas.

Desde sus primeros años en el estudio de Literatura Antigua, ha escrito como periodista y crítica de danza, en revistas de danza italianas e internacionales de reconocido prestigio (Dance Magazine, Tanz) estableciendo una duradera colaboración con la revista “Danza&Danza” desde su creación en 1986, en la que llegó a ser subdirectora de su versión “Danza&Danza International”.

También trabajó para varios sitios de Internet, como “delteatro.it” de la que fue cofundadora, y realizó colaboraciones en las páginas culturales de famosos periódicos italianos, como “il Sole 24 ore” y también “il Corriere della Sera” con el intento de llegar a esos lectores que (todavía) no estaban interesados en la danza. 

Las actividades institucionales y docentes también han formado parte de su carrera profesional, llevándola a enseñar historia de la danza en famosas instituciones, como la Scuola del Balletto di Toscana y en las universidades Ca’ Foscari de Venecia y Carlo Bo di Urbino, e incluso a ser miembro de la comisión de danza del Ministerio de Cultura italiano. En esa línea, ha publicado varias monografías acerca de la historia de la danza y sus protagonistas actuales (imperdible la lectura de su “John Neumeier”, uno de sus coreógrafos favoritos).

Silvia Poletti había aprendido a hacer bailar a las palabras creando una combinación de sólidos conocimientos específicos, mezclados con una mirada siempre fresca, nueva y entusiasta de “amante de la primera hora” con unos modales toscanos punzantes pero nunca groseros. Para los artesanos de la danza, su lectura era útil para la autorreflexión, mientras que para el espectador era un medio para sumergirse más fácilmente en las diferentes dimensiones coreográficas con la confianza de que se sentiría capaz, no tanto de entender, sino de sentir algo, fuera lo que fuese.

La pasión que emanaba de cada palabra de Silvia era la urgencia y la necesidad de compartir algo que era importante para ella misma y que podía llegar a serlo para los demás. La danza a toda costa.

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Nació en Taranto, Italia. Allí se formó como bailarín y en Florencia en la escuela del “Balletto di Toscana”, donde también estudió historia de la danza con Silvia Poletti, célebre profesora, periodista y crítica de danza. Empezó su carrera profesional como integrante del ballet de la Ópera de Leipzig (Alemania) bajo la dirección de Paul Chalmer, y siguió trabajando con Robert North en la compañía de los Teatros de Krefeld y Mönchengladbach. Bailó en la compañía de Ballet de la Ópera de Graz (Austria) bajo la dirección de Jörg Weinöhl (2015-2018) y de Beate Vollack (2019-2020). Desde 2020 se desempeñó en el rol de Souffleur para la ópera y ocasionalmente en calidad de Regieassistent. A partir del verano 2022 continuó evolucionando su visión artística en el Teatro de Regensburg en Alemania como Regieassistent y coreógrafo. En el verano de 2023 comenzará su labor con ese mismo rol, en el Teatro de la ciudad de Bremen.