El 6 de agosto se estren√≥, Un D√≠a Uno, de Juan , que se present√≥ durante dos meses en el marco del Ciclo Danza Sub-30 del . Balletin Dance asisti√≥ al estreno y entrevist√≥ al bailar√≠n, core√≥grafo y director de 28 a√Īos

 

Un Día Uno se desarrolló sobre diferentes tipos de pisos sobre los que Guiraldi pasaba variando los estilos de movimiento. Sobre las cerámicas: folklore, sobre la alfombra: una caída sostenida, sobre el pasto: suelo, sobre la goma eva: parkour, sobre la esterilla que simulaba ser parquet: una caminata. Con aportes del hip hop y del breaking, y por supuesto, de la danza contemporánea, el propio creador encarnó el repliegue reflexivo, la mirada sobre las propias experiencias.

Acompa√Īado por una iluminaci√≥n tenue y m√ļsica que alternaba t√≠picas canciones del folklore con dise√Īos sonoros realizados en computadora, el artista, vestido de gaucho atemporal, fue configurando un mapa de emociones y vivencias de otros tiempos, como viejas fotograf√≠as puestas una al lado de la otra. Entre cada secuencia, Guiraldi se tom√≥ un par de mates.

Unas semanas despu√©s del estreno, el artista recibi√≥ a Balletin Dance en su casa, un peque√Īo departamento en el coraz√≥n del barrio de Almagro. En su sala de estar, lo necesario: una barra, unas espalderas, una computadora y una bicicleta. Y con unos mates de por medio, Guiraldi habl√≥ de su obra.

 

¬ŅC√≥mo surgi√≥ Un D√≠a Uno?

La obra es un resultado sobre mi vida, es mi recorrido. Es el primer solo que hago. Hace mucho que quiero hacerlo, lo vengo pensando, charlando. Realmente necesitaba un apoyo económico, ganar el subsidio fue la excusa perfecta. Igual el dinero no alcanzó, y algunas cosas no se pudieron hacer. No es una obra de danza sino más bien de arte en cruce, multidisciplinaria.

 

¬ŅQu√© representan los diferentes pisos?

Son los pisos de mi vida. Para m√≠ los pisos, o el suelo, tiene que ver con la ra√≠z, con lo identitario de cada uno. En mi caso, hay mucha cuesti√≥n con el folklore, ese ‚Äúde d√≥nde uno viene‚ÄĚ, o ‚Äúa d√≥nde uno pertenece‚ÄĚ. Tambi√©n tiene que ver con no quedarse nunca en el mismo lugar.

 

¬ŅY por qu√© eligi√≥ piso de cer√°mica para lo folkl√≥rico?

Porque me hace acordar a mi familia, al calor del hogar, a la intimidad, a la empatía con lo más simple. Como la teta de la mamá.

 

También hay una alfombra en la que no termina de caer.

Es el momento m√°s oscuro de la obra; la muerte est√° ah√≠, al borde‚Ķ Es un momento que viv√≠ por muchos a√Īos. Yo soy epil√©ptico, y en ese entonces el movimiento era el √ļnico lugar en el que me sent√≠a presente, o despierto.

El pasto es una instancia de transici√≥n, de dejar de ser ni√Īo y pasar a existir como adulto, reconocer realmente el cuerpo. All√≠ no hay nada instaurado. Reconozco que el mundo es m√°s grande de lo que yo creo, y que est√° reflejado en mi propio cuerpo. Es la creaci√≥n en m√≠ de la propia sociedad, es lo tangible.

Luego, sobre el piso tipo madera, el momento de la pisada. Es lo que uno empieza a caminar, a construir. Por eso aparece el malambo. Es empezar a salir hacia afuera: o salís para que no te coma todo el aparato social, o te quedás para adentro. Y yo me animé a salir.

Por √ļltimo, el piso de goma eva es lo m√°s urbano, como si fuera de cemento. En la ciudad, el cuerpo est√° en otro estado. Uno aprende a hacerlo funcional y a volver amigable el piso.

 

¬ŅQu√© lugar ocupa la filmaci√≥n en tiempo real?

Es el ojo que nos ve, el ojo del otro. Está la cámara y está el espejo, el reflejo. Además se filma lo filmado, y así al infinito: hay una cantidad de ojos y de dimensiones en nuestras propias vidas. Y mi sombra sobre la proyección, el rastro que dejamos. Creo que la situación de estar con el otro es lo más difícil de nuestra existencia. Pero a su vez no existimos sin el otro, somos insignificantes.

 

¬ŅPor qu√© considera que no es danza contempor√°nea?

Odio la danza contemporánea off en Argentina. Es totalmente ajena a la realidad del movimiento. O están los grandes coreógrafos de lo off y se maneja todo desde un lugar, o está la danza comercial, que es todo lo mismo. Todo cerrado, todo hecho para… Yo laburo con la crew de parkour más antigua de Argentina, con los de circo, con gente que se mueve, que se sale un poco de los márgenes.

Odio la institucionalidad del movimiento, a pesar de que vengo del Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA) y de un ambiente acad√©mico. Tuve que salir de ah√≠ para darme cuenta de que no es la √ļnica manera. El estudio, los espejos, la clase de tal‚Ķ Eso hace a un tipo de cuerpo. El espacio condiciona, y yo, al contrario, busco abrir.

Este a√Īo empec√© a dirigir una especializaci√≥n en movimiento, un √°rea de creaci√≥n, y busco que los pibes puedan sentir lo que les pasa en la vida, que lo puedan llevar al cuerpo sin estar atados a si se ven como bailarines o no.

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Natascha Ikonicoff
Natascha Ikonicoff naci√≥ en Par√≠s y es residente permanente en Argentina. Estudi√≥ Filosof√≠a en la Universidad de Buenos Aires y actualmente cursa un m√°ster en Filosof√≠a, Educaci√≥n e Infancia. En paralelo, transit√≥ por distintos estilos del campo de la danza, siendo su predilecci√≥n el jazz y la salsa cubana. Hoy se dedica a incursionar el mundo de la acrobacia, particularmente en tela. Se desempe√Īa como redactora freelance de la revista Balletin Dance y tambi√©n realiza trabajos de edici√≥n y correcci√≥n de textos para distintas editoriales. Es tallerista en el Dispositivo Ambulatorio de Ni√Īas, Ni√Īos y Adolescentes del Ce.Na.Re.So., donde realiza encuentros de filosof√≠a orientados a la promoci√≥n de la salud con grupos de chicos de entre 10 y 16 a√Īos.