La Verdadera Internacionalización

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Del 24 al 30 de noviembre se llevará a cabo en la ciudad de México, el primer Encuentro de Arte Flamenco en América, dentro del cuarto Festival México muy Flamenco, que organiza la productora Akais Chindos, con dirección artística del bailarín argentino radicado en dicho país,

 

El lanzamiento oficial del Encuentro de Arte Flamenco en América, se realizó en la (ver Balletin Dance Nº 258, octubre de 2016). Mientras Sebastián Sánchez preparaba en la capital andaluza su nueva producción Impronta, que pre-estrenó allá y llegó a México de gira por distintas ciudades en octubre, declaró a esta revista cómo vive un argentino entre ambos países, y de qué se trata el festival que marca una nueva dirección dentro del flamenco.

 

¿Cómo surgió Impronta y cómo se lleva adelante?

Es un homenaje a los artistas de la danza española y el flamenco, nacidos en México (Manolo Vargas, Roberto Ximénez, Lucero Tena y Pilar Rioja), que recorrieron el mundo entero integrando compañías como la de Argentinita, Pilar López y Carmen Amaya. Que aún siendo mexicanos figuran en los libros españoles de la historia de esta danza. Justamente por su impronta estamos hoy, aquí en México, continuando esta labor de crear, difundir y mostrar el arte flamenco. Ellos son el fiel reflejo de la identidad que tiene América en el flamenco (como ellos, también los hubo en Argentina, otro país del cual salieron muchos más). He estudiado minuciosamente sus danzas más representativas, plasmadas en películas y grabaciones antiguas, que se proyectan en el escenario, previamente a cada representación. Es un momento muy emotivo, porque es como si cobraran vida y su legado se hiciera presente una vez más. La Danza N° XI de Granados, el Zapateado del Estampío y La Vida Breve son algunos de los cuadros que se reproducen al más mínimo detalle, con sus vestuarios y escenografías. Contamos con la gran participación de David Peña “Dorantes” quien por primera vez hará un repertorio clásico al piano y la actuación de bailarinas españolas de la talla de Adela Campallo, Úrsula López y Tamara López, quienes darán un color inigualable sobre el escenario. Por otro lado, busco reavivar los lazos que siempre existieron entre España y América, aquel tráfico donde la cultura y la danza nos unía sin fronteras.

 

¿De qué se trata el Encuentro en México del Arte Flamenco en América?

El encuentro tiene como objetivo volver a unirnos y potenciarnos como identidad americana en el arte flamenco. No olvidarnos de lo que somos, ni de dónde venimos. Nuestras culturas siempre han sido muy ricas, y el flamenco ya formaba parte de ellas desde hace mucho tiempo. En los países que conforman nuestro continente, hay una afición enorme por este arte. Quienes bailan, tocan y cantan son los que están luchando por preservarlo. Eso creemos con Raúl Salgado Parra, director de nuestra productora Akais Chindos, y por eso es necesario un encuentro para celebrar y cotejar nuestras experiencias y vivencias, para poder fortalecernos. Habrá diversas actividades: actuaciones de artistas de todo el continente, charlas, cursos y el cierre en el Lunario del Auditorio Nacional de la Ciudad de México con la Gala de Flamencos por América.

 

El Encuentro fue presentando en la Bienal de Flamenco de Sevilla, donde también actuó ¿Cómo fue la experiencia, considerando que en ese evento sólo participan artistas españoles?

Tenemos que decir que La Bienal de Flamenco de Sevilla fue la primera institución de peso mundial, que nos abrió las puertas para poder demostrar la verdadera internacionalización del flamenco. Mucho se habla de esto desde que la Unesco lo declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, pero poco se ha hecho al respecto. Estamos viviendo un momento de vuelta a los orígenes y se está reconociendo que también nuestras culturas influenciaron mucho en lo que hoy llamamos flamenco. Fue una experiencia enriquecedora para mí como artista y como director artístico, pero aún más considerando a todos y cada uno de los compañeros que en nuestros países siguen luchando día a día por mantener vivo este arte. Espero que este camino que se ha abierto sea un sendero de muchas cosas buenas para todos los que siguen detrás, y que en más españoles se tenga en cuenta el talento del otro lado del mundo, porque hay mucho.

 

¿Existe un flamenco hecho en América diferente del que se hace en Sevilla?

Sí, hay una diferencia. No puede bailar igual una persona que nació y vivió en Buenos Aires, o en México, o en Sevilla. Si bien hoy en día tenemos mucha más información que antes y hay muchos maestros que viajan, nuestros países y nuestras culturas son diferentes. La situación social de cada uno, la idiosincrasia, las costumbres y la forma de expresar, es un tema muy complejo del cual se puede escribir una tesis. Muchas de las identidades que existen hoy en América se han forjado de las grandes migraciones, en su mayoría de españoles y en concreto de andaluces: de ahí viene el gusto por el flamenco. La diversidad y la forma de expresarse es inmensa; las maneras en las que los antiguos y nosotros nos expresamos, es una forma de subsistir, cuando viajamos de un lugar a otro. El flamenco desde sus comienzos, ha sido un arte viajero y de sus viajes se ha enriquecido. Siempre recuerdo el caso de Vicente Escudero, Carmen Amaya o Sabicas, que no eran ni de Sevilla, ni de Jerez, ni de Madrid y que cambiaron la forma de bailar y tocar flamenco. Ellos han recorrido el mundo entero y el aporte que nos dejaron no vino del seno de la España (ni de la Andalucía) profunda, sino de todo aquello que ellos llevaban de sus tierras y que enriquecieron en sus viajes.

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Gabriel Vaudagna Arango
Gabriel Vaudagna Arango, Lic. En danzas, profesor de danzas españolas e investigador. Responsable de la columna de flamenco en Balletin Dance desde 2013. Ha publicados dos libros de danza Apuntes de clases, la danza española y el baile flamenco (2013) Post Flamenco, vanguardia y ruptura en el baile (2015). Es jurado en eventos de danzas de todo el país y dicta cursos y talleres de flamenco y folklore español. La Embajada de España le otorgó un reconocimiento en 2005 por su labor de difusión cultural.