La Academia Nacional del Folklore que preside Antonio Rodríguez Villar, organizó el Primer Simposio Nacional de Danza Folklórica, del 6 al 9 de junio, en el Centro Cultural General San Martín, de Buenos Aires

 

Se trató de un proyecto ambicioso que comenzó a organizarse en septiembre del año pasado, cuando se conformó el Comité Organizador integrado por reconocidas personalidades del ámbito de las danzas folklóricas, con disímiles miradas, trayectos, experiencias profesionales y formaciones. Así, el equipo integrado por Claudia Liliana García, Juan Cruz “Fierro” Guillén, Horacio Lemos, Roberto Oscar Lindon Colombo, Darío Pizarro, Daniel Sousa y Gloria Villanueva, logró abordar satisfactoriamente aspectos clave de nuestras danzas, convocando a varios de los referentes de cada uno de los espacios referenciales específicos.

Los integrantes de la comisión organizadora oficiaron como maestros de ceremonias, moderadores de las mesas, se ocuparon de inscribir a los cientos de asistentes, confeccionaron los programas y certificados, editaron videos, dirigieron homenajes, tomaron fotografías, manejaron equipos de computación, y coordinaron las actuaciones de los bailarines, entre muchísimas otras actividades.

Fueron doce mesas temáticas, con más de medio centenar de expositores de todo el país, más de cuarenta parejas y grupos de baile efectuaron presentaciones artísticas y hubo substanciosos homenajes y reconocimientos a más de treinta destacadas personalidades de la danza folklórica.

El Simposio renovó el debate y decididamente visibilizó problemáticas que atañen a los habitantes del universo coreográfico desde hace décadas, y que aún hoy exigen atención. Intentar descubrir cuál es la función de la danza en la sociedad, la relación entre danza y salud, la situación laboral de los bailarines profesionales en la Argentina de hoy (y también de los coreógrafos, docentes y productores), la titulación de los profesores y sus áreas de incumbencia, la danza integradora, entre tantas otras cuestiones que requieren un análisis profundo.

El nivel de convocatoria, indica fehaciente y rotundamente, el interés despertado por la danza, y la danza folklórica en particular, pues fueron casi quinientos asistentes de todos los parajes del territorio nacional y hermanos de la Patria Grande (bolivianos, chilenos, brasileros, peruanos, colombianos y uruguayos).

Ellos evidenciaron la necesidad de continuar re-pensando una danza identitaria que, en la segunda década del siglo XXI, sea gestadora de un país mejor para todos. Este ha sido el mejor augurio que legó el Primer Simposio Nacional de la Danza Folklórica.


Fueron Homenajeados:

Mabel Pimentel y Oscar Miguel Murillo (Ballet Brandsen), , Marina Tondini y Hugo Jiménez (Ballet Salta), Olga Elena Fernández Latour de Botas, Susana Gladys Díaz (Ballet Los Sacheritos), Alicia Fanny Berra, y Miguel Ángel Saravia (Ballet de Arte Folklórico Argentino), Susana González Gonz, , Alberto Tadeo Barrientos, José Manuel Moreno. Bailarines que integraron el primer Ballet de “El Chúcaro”: Hugo Travers, Antoinette San Martín, , Ofelia Calviello y Luís Gromas. Representantes y Organizadores de los Certámenes más antiguos y prestigiosos de nuestro país.


Actuaron:

Lorena Rodríguez y Pablo Molina, Daniela Echenique y Andrés Ramos, Ballet Los Sacheritos, Paula Saravia y Cristian Batista, Daiana Ruarte y Pablo Carrizo, Liliana Curell, María Frano, Mario Maestro, Daniel Ruiz, Mariano Montaña, Gabriela Brugnerotto y Paulo Bidart, Sonia Agüero y Dardo Labastié, Compañía de Tango de , Ballet Sin Fronteras, Eduardo Rodríguez, Claudio Girard, Ballet Folklórico/UNA, Ballet de Arte Folklórico Argentino, Aldana Cherñak y Alejandro Díaz, entre otros…