Un Flamenco a la Vanguardia

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Eduardo Guerrero el mes pasado en Montevideo: el flamenco que viene. Foto: Gabriel Vaudagna Arango

Eduardo Guerrero es un bailaor vanguardista vestido a lo antiguo, así se define él. Su propuesta coreográfica va en dirección a la evolución de la danza flamenca pero a la vez manteniendo cierta tensión con el pasado; indaga y se compromete con la esencia de un género que se diluye en la modernidad, aunque paralelamente realiza performances, videos para youtube, redes sociales y flashmob en festivales

 

Ha bailado con A√≠da G√≥mez, Eva Yerbabuena y Roc√≠o Molina, yendo de la danza espa√Īola m√°s conservadora a la irrupci√≥n de la vanguardia. Sus zapateos son veloces y claros, sus giros de una coordinaci√≥n cl√°sica pero a la vez remata la √ļltima vuelta con un sentido de lo m√°s flamenco. Su cuerpo es √°gil como un contempor√°neo y sus brazos son alas que le permiten volar.

Compartimos varios d√≠as en el Festival Flamenco de Montevideo, luego √©l pas√≥ por Buenos Aires y por Santiago de Chile con su Callej√≥n de los Pecados, que este mes vuelve a presentar temporada en Madrid. Si alguien se pregunta c√≥mo ser√° el flamenco que viene, puede verlo bailar a Eduardo Guerrero, creativo y con mucho sentido, comprometido con lo social y preocupado por la direcci√≥n de la cultura. Previo a sus ensayos, en un desayuno de una ma√Īana c√°lida montevideana, dialog√≥ con Balletin Dance sobre este Callej√≥n gaditano que arribaba al R√≠o de la Plata y que tiene pensado volver el pr√≥ximo a√Īo.

 

El Callej√≥n de los Pecados, naci√≥ de ‚Äúun peque√Īo gui√Īo que yo quer√≠a hacerle a la ciudad de C√°diz‚ÄĚ explic√≥ el artista. En una recorrida por sus calles, redescubri√≥ sus callejones y uno de ellos le llam√≥ poderosamente la atenci√≥n: el Callej√≥n del Duende, en el barrio del P√≥pulo, ‚Äúes un callej√≥n muy estrecho que ahora est√° cerrado‚ÄĚ. El hombre de la antigua tienda en su entrada, le cont√≥ alguna de las variadas leyendas que posee. ‚ÄúQue cuando los franceses sitiaron la ciudad de C√°diz, los gaditanos solo pod√≠an acceder a la ciudad a trav√©s de ese callej√≥n, controlando ellos la puerta de entrada y el puerto de la ciudad. Los gaditanos obten√≠an todo lo que necesitaban a trav√©s del callej√≥n, convirti√©ndolo en un lugar importante de circulaci√≥n y quiz√°s tambi√©n del pecado, porque por all√≠ pasaba el contrabando de alimentos y mercanc√≠as, mientras las piconeras enamoraban a los franceses. Incluso algunos mor√≠an all√≠. Para m√≠ se transform√≥ en el callej√≥n de los pecados‚Ķ parte de la historia m√°gica o prohibida de C√°diz suced√≠a en ese callej√≥n‚ÄĚ. La obra no pretende hacer una transcripci√≥n literal de todo aquello, ‚Äúla historia ser√≠a el disparador para contar algo del C√°diz antiguo y a trav√©s de los palos del flamenco, ir narrando las distintas situaciones. Siempre pensando en mi forma particular de baile‚ÄĚ.

 

Haber sido el bailaor de las referentes m√°s importantes del flamenco actual, como Eva Yerbabuena y Roc√≠o Molina, podr√≠a haber marcado su camino en la danza. Sin embargo el bailaor asegura que comenz√≥ a estudiar en el conservatorio de danzas siendo muy peque√Īo, ‚Äúy all√≠ se estudian danzas boleras, folklore, contempor√°neo y cl√°sico, a m√≠ me gustaba bailar y lo bailaba todo‚ÄĚ. Ya como bailar√≠n, la primera compa√Ī√≠a en la que trabaj√≥ fue la de A√≠da G√≥mez, ‚Äúhab√≠a que saber hacerlo todo y tocar los palillos. Ella trabajaba sobre la idea que hab√≠an dejado Antonio el Bailar√≠n, Antonio Gades y Mariemma que hab√≠an sido sus maestros‚ÄĚ. Ten√≠a 17 a√Īos al llegar a Madrid y no estaba acostumbrado a la disciplina con la que se trabajaba. ‚ÄúLlegar a las 8 de la ma√Īana para hacer clases de cl√°sico y luego bolero, bailes de repertorio, tocar palillos y ensayar‚ÄĚ, ¬†all√≠ comenz√≥ a descubrir nuevas cosas, y luego, ‚Äúa trav√©s de Eva Yerbabuena, conoc√≠ otras que no ten√≠an nada que ver con lo anterior, ni con lo contempor√°neo. Ella quiere abrir la mente en el flamenco, no estudi√≥ contempor√°neo ni cl√°sico pero amaba a Pina Bausch y eso lo aprend√≠ con ella. Yo s√© de d√≥nde vengo y cu√°les son mis principios, y si la moda avanza, la m√ļsica avanza, el teatro avanza por qu√© no lo va a hacer la danza. S√© de d√≥nde viene el flamenco, pero yo quiero hablar de mi flamenco‚ÄĚ.

Hay una particularidad en el uso de los brazos en su danza, como si fuera un ave, contrario a la danza espa√Īola de formas redondas tan cerradas hacia adelante. ‚ÄúBueno con A√≠da G√≥mez, que para m√≠ es la diosa de la danza, trabajaba toda la escuela espa√Īola, estaba acostumbrado a esa perfecci√≥n y quer√≠a romper con eso. Qui√©n puede decir qu√© es lo correcto y qu√© no lo es‚ÄĚ.

 

¬ŅUsted dijo que su baile es sofisticado y austero a qu√© se refiere?

‚ÄúYo bebo de la fuente de los antiguos, ya todo est√° hecho. Por ejemplo, cuando empec√© a hacer la ca√Īa, que tom√© la escobilla de Carmen Amaya: ella en un momento se queda detenida y luego salta a una gran velocidad. Yo ve√≠a el video y pensaba ‚Äėesto est√° cortado o acelerado‚Äô, despu√©s descubr√≠ que ella lograba esa diferencia de velocidades que ahora no se usa. Lo mismo sucede con el vestuario, a m√≠ me gusta vestirme de bailaor antiguo, con pantal√≥n alto y chaquetilla (no con chaqueta y pantal√≥n)‚ÄĚ.

 

Han circulado en las redes sociales unos trabajos suyos filmados con F√©lix V√°zquez, en una estaci√≥n de tren abandonada, m√°s experimental; y en un teatro abandonado, que operaba como discurso pol√≠tico ¬Ņcu√°l es el objetivo?

‚ÄúEstos videos muestran que en cualquier sitio se puede ver arte, no s√≥lo en el teatro. Bailar en una estaci√≥n de tren, hacer una performance y ver c√≥mo reacciona el cuerpo en esa situaci√≥n, ver el sentido y el sonido que sucede all√≠, como el eco de un tren abandonado. Por otro lado, el del teatro era porque el Villamarta de Jerez se iba a cerrar y quer√≠a hacer ver a la gente lo que pasar√≠a y si eso era lo quer√≠amos para nuestro teatro. Siento que no estamos apoyados en lo cultural, que todo se est√° llevando a un extremo donde el arte no tiene valor. Los teatros se est√°n privatizando y el artista tiene que pagarlo todo (la taquilla, el t√©cnico, las luces, la ambulancia de la puerta), entonces qu√© me est√°s ofreciendo. Buscan cerrar los teatros y montar una tienda como ocurri√≥ con el Teatro Alb√©niz de Madrid. Est√° pasando eso, por eso bailo en un teatro abandonado‚ÄĚ.

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Gabriel Vaudagna Arango
Gabriel Vaudagna Arango, M√°ster en Flamenco (UGR); Lic. en danzas, profesor de danzas espa√Īolas e investigador. Responsable de la columna de flamenco en Balletin Dance desde 2013. Ha publicados cuatro libros de danza: Apuntes de clases, la danza espa√Īola y el baile flamenco (2013) Post Flamenco, vanguardia y ruptura en el baile (2015), Peque√Īos Di√°logos sobre el flamenco (2017) Declarado de inter√©s Nacional por la presidencia de la Naci√≥n, Habitar la danza (2018). Es jurado en eventos de danzas de todo el pa√≠s y dicta cursos y talleres de flamenco y folklore espa√Īol. La Embajada de Espa√Īa le otorg√≥ un reconocimiento en 2005 por su labor de difusi√≥n cultural.