María Rovira. Creaciones por encargo

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María Rovira, Iberoamericana. Foto: Raúl Reinoso

La catalana María Rovira continuará por siempre ligada a Latinoamérica. Así estuvo, una vez más, en el Festival Internacional de Ballet de La Habana, donde presentó dos estrenos y la reposición de Tierra y Luna

 

En uno de los pocos momentos libres de María Rovira en La Habana, Balletin Dance la entrevistó en el barrio El Vedado, donde tiene su sede el Ballet Nacional de Cuba, para conversar sobre sus últimos proyectos. Llegaron a su carrera las creaciones por encargo, una novedad que le ha resultado encantadora. Coreografió todas las obras que pueden verse en Yuli, la película de la española Iciar Bollain, sobre la vida de Carlos Acosta; y estrenó Carmina Burana en Barcelona, con una aceptación sin igual de la crítica especializada.

“Este último año fue muy activo y muy bello”, con trabajos en proyectos muy diferentes, rememoró Rovira, que estuvo casi todo el tiempo en Cuba trabajando con la Compañía Acosta Danza, para filmar Yuli. “Aunque en la película siempre se vean las coreografías más cortas, Iciar le ha dado importancia a hacer las coreografías enteras y después ella fue seleccionando. Trabajamos tan juntas hablando del guión y del sentido que tenían que tener las coreografías, como ella lo veía. Me ha encantado trabajar así, coreografiar a partir de eso. Ha sido maravilloso”. [Ver tráiler en: https://youtu.be/AMvyCzdDycE]

La película tendrá una presentación especial en Cuba el 7 de diciembre y luego se repondrá el 9 durante el Festival de Cine de La Habana. Su estreno en España está anunciado para el 14 de este mes y no faltará mucho tiempo para que llegue a la Argentina. Poco antes, ganaba el premio del jurado al Mejor Guión en el Festival de Cine de San Sebastián, “fue muy emocionante -aseguró la coreógrafa-, la gente lloraba”.

 

De Vuelta en Casa

Luego de unos años en Colombia, y los últimos dos en Cuba, la coreógrafa ha regresado a su tierra. Es que en Barcelona acaba de crearse la Fundación Crea Dance, plataforma de formación, creación y dinamización cultural en el ámbito del bienestar artístico a través de la danza, quienes la convocaron para formar una nueva compañía: la Crea Dance Company by María Rovira. “Cuando uno se va de su país… la vuelta no es fácil. Nunca. Sea el país que sea”, aseguró.

Así, trabajando de forma privada a través de la Fundación que le permiten ausentarse de las inclinaciones políticas del momento, se plantean varios desafíos en producción, “queremos montar cada año un espectáculo”; formación/educación, “clases y talleres”; trabajo social “en barrios donde hay gente con más problemas económicos y que no pueden llevar a sus hijos a hacer actividades extra escolares”, que incluso se beneficien “cuando traigamos profesores invitados de fuera”; y difusión/circulación, “estamos creando para el año 2020 un festival de danza con compañías de Iberoamérica”, que dará su puntapié inicial en 2019 con una gala.

 

Carmina Burana

Respondiendo a un pedido del Centro Cultural de Terrasa, “uno de los teatros que se tiene que admirar” por su programación de danza en Cataluña, se encaminaron con la Fundación a su primera producción: Carmina Burana. “Ellos se la encargaron a la Fundación, porque querían que yo montase algo”, fueron doce bailarines, cuatro de ellos cubanos: Javier Monier Jr (que hace unos años vive en España y fue primer bailarín del Ballet de Johanesburg ), Keyvin Martínez (uno de los protagonistas de la película que hace de Carlos Acosta joven, y vive en Cuba) y los ganadores del programa Bailando en Cuba 2017, Daniela Rojas y Gleyner Jesus Delgado Napoles. “Fue muy curioso, que el primer premio del programa de televisión fue ‘ir a bailar con María Rovira en Barcelona’ -dice la coreógrafa con algo de risa-, algo que seguirá haciéndose en el futuro.

La obra se mostró con orquesta en vivo, “fue una versión mínima, buenísima, con dos pianos y seis percusionistas. Tres tenores, una mujer que canta y unas doscientas personas que integraban tres coros. Fue impresionante”.

 

El Futuro

“A partir de enero vamos a poner en marcha con la Fundación una escuela de formación coreográfica”, que comenzará con un programa piloto, en módulos de tres meses”. Para esto ya se concretaron acuerdos con el Conservatorio de Música, “para que compositores jóvenes aprendan a componer para coreógrafos” y con la sala Becket de Barcelona “la escuela más importante de dramaturgia”.

“En febrero voy a República Dominicana a montar Nijinsky al Ballet Nacional. Después… están evaluando si Carmina Burana va de gira a Argentina. Ojalá salga y ojalá podamos ir, porque siempre que hemos ido con Transit, nos hemos sentido muy bien acogidos, con teatros llenos y gente maravillosa”.

“El Centro Cultural de Terrasa me ha encargado el Requiem de Mozart”, que también se hará con orquesta en vivo. Y que marca una diferencia en la vida profesional de Rovira, ”yo siempre he sido muy creativa, de inventar mis coreografías, mis títulos, mis maneras de bailar, y quizás ha llegado un momento en la vida, el hecho de que me estén encargando obras como el Carmina Burana (que yo nunca lo hubiera hecho) y ahora el Réquiem… me ha dado mucha vida.