Stand-Dance-Up

0
82
Casellas contando las peripecias a p√ļblico. Foto: Lucas Doyle

La vocaci√≥n, esa inclinaci√≥n hacia un trabajo, oficio, profesi√≥n o carrera que impele, para realizarse, exige un arreglo con el mundo, especialmente en lo que hace a subsistir. Diario de Una Orientadora de Sala, la creaci√≥n de , se present√≥ en el Teatro¬†Xirgu¬†– Espacio Untref, antes de su partida a la gira #orientadoratour por Portugal y Espa√Īa

 

La pieza de Casellas, interpretada por ella y Atilio Otero, junto a un cuerpo de baile (Gonzalo Cabalcabu√©, Diego G√≥mez, Nicol√°s Iturbide, Marcos L√≥pez Marulo, , Lucas Mari√Īo, y Esteban Navarro), coreograf√≠a de y direcci√≥n general de Gonzalo Facundo L√≥pez, refiere la peripecia de una muchacha que desea ser actriz y que, para llevar adelante ese anhelo, primero se independiza econ√≥micamente, o al menos lo intenta. Para esto entra a trabajar como orientadora de sala en un museo.

El relato, pautado a modo de diario confeccionado en Twitter, da cuenta de la evolución de los estados de la protagonista mientras dura el contrato: tres meses. Twittea durante 90 días hasta que finaliza su conchabo.

Fundamentalmente narrada por locuciones de la intérprete, la historia avanza con algunas entradas donde se proyectan los tweets en imagen en el fondo.

El discurso, b√°sicamente un mon√≥logo veloz, jovial, ocurrente, de √°cido humor y de tinte biogr√°fico, construye un stand-up efectivo. Las an√©cdotas relatan lo mal que la pasa en el museo, lo inc√≥modo que es su trabajo. La cantidad de prohibiciones son su queja constante: como orientadora s√≥lo debe ayudar al visitante; fuera de eso no tiene derecho a di√°logo alguno ni a movilidad, debiendo permanecer quieta y en silencio en la sala, incluso cuando est√© vac√≠a, durante una jornada de ocho horas. Pero esto es a cambio de lo econ√≥mico con miras a realizarse como actriz, es decir, dinero ganado que es tiempo disponible (hipot√©ticamente). Un correcto ‚Äúes decir‚ÄĚ explicar√≠a (cosa que en la pieza se expone) que se instala como v√≠ctima del capitalismo.

Se dan, en la obra, momentos musicales con canto y baile. Las irrupciones de los ocho bailarines del cuerpo de baile despliegan, junto a Casellas, divertidas e ir√≥nicas parodias de music hall. De alg√ļn modo ella es la gran protagonista en esas fantas√≠as en lo que hace al baile: ellos est√°n de partenaires, de soporte para su expansi√≥n. El contraste entre la pericia de los hombres y la danza de la chica refuerza el sentido c√≥mico, la inmediata ridiculez puesta ex profeso como comentario, esto es, contin√ļa una mec√°nica propia del stand-up: el baile mismo es stand-up.

Con una ajustada realización en escena, en función, el timing del cuerpo de baile, las premuras de la intérprete y la síntesis coreográfica del universo del musical se cruzaron con la dinámica de los textos y el continuo de situaciones incómodas.

Una buena muestra de divertimento, con la típica estructura del musical desde una anti-heroína, Diario de una Orientadora de Sala se mostró como una sólida parada de humor y cierto sesgo de crítica, tanto social como estética.

Artículo anteriorGustavo Wons
Artículo siguienteNeumeier despierta lo mejor
Rom√°n Ghilotti
Actor, director, coreógrafo, dramaturgo, escritor, poeta. Prof. de teatro. Prof. de expresión corporal. Prof. de composición coreográfica (UNA). Periodista, crítico (Balletin Dance).