“El Barco no se hunde”

0
176
Resultado de una investigaci√≥n que demand√≥ a√Īo y medio. Foto: Lautaro Luna

Debut√≥ la Compa√Ī√≠a Viceversa con El Barco, dirigida por . El grupo que trabaja de manera cooperativa, est√° encabezado por e integrado por egresados del Taller de Formaci√≥n de Bailarines de la escuela Viceversa Arte en Convivencia

 

La nueva Compa√Ī√≠a Viceversa integrada por egresados del Taller de Formaci√≥n de Bailarines de Viceversa Arte en Convivencia, present√≥ El Barco su primera obra. El equipo, dirigido formalmente por Marcela Avila, convocar√° para cada proyecto a un director diferente, que podr√° ser, o no, uno de sus miembros. El primer resultado de este proceso fue plasmado en cuatro √ļnicas funciones (tres en mayo y una en junio) en el espacio teatral de la escuela.

La improvisaci√≥n fue la protagonista del espect√°culo. Los cinco int√©rpretes, cuatro mujeres y un hombre, emplearon sus herramientas de danza contempor√°nea y contact, principalmente, para realizar su performance. Si bien la ubicaci√≥n en el espacio y algunas figuras dejaron entrever la existencia de ciertas pautas, la espontaneidad fue notoria. ‚ÄúTodo el tiempo est√°n tomando decisiones. Es un desaf√≠o enorme, est√°n en el borde‚ÄĚ, coment√≥ P√©rez Tranmar a Balletin Dance.

Adem√°s, los protagonistas fueron los encargados de musicalizar la escena. Como si estuvieran solos, se dirig√≠an hacia una esquina para cambiar las canciones. Bailaron con sonido y en silencio. Tambi√©n lo hicieron todos juntos, separados o a d√ļo. El deseo fue representado por el accionar de una pareja que se abraz√≥, se mordi√≥ y transpir√≥ frente al p√ļblico. ¬ŅPero d√≥nde estaba el barco? Reci√©n al final se pudo visualizar la imagen del ‚Äúbarco humano‚ÄĚ navegando, como lo defini√≥ la directora de la pieza, quien revel√≥ que a partir de esa escena surgi√≥ su nombre. En uno de los ensayos los participantes improvisaron tomando como disparadores algunas consignas y est√≠mulos que, seg√ļn P√©rez Tranmar, derivaron en que empezaran a ‚Äúdejarse llevar por el otro‚ÄĚ. En ese sentido, detall√≥: ‚Äúyo miraba y dec√≠a ‚Äėesto es una ola, una marea‚Äô y, de repente, descubr√≠: ‚Äėparece un barco de personas‚Äô ‚ÄĚ.

El Barco es el resultado de un proceso de investigaci√≥n que comenz√≥ hace un a√Īo y medio. Unos meses antes, los bailarines hab√≠an tenido una serie de encuentros solos. Es que ellos son los protagonistas, los encargados de convocar a m√°s artistas si es necesario o de decidir qu√© papel van a desempe√Īar en cada proyecto. ‚ÄúNo quer√≠amos que la identidad de la compa√Ī√≠a fuera de una persona que los dirigiera‚ÄĚ, dijo Marcela Avila a Balletin Dance y aclar√≥ que lo que pretend√≠an era que fueran sus integrantes quienes pudieran encontrarla.

Para eso, sus miembros, Agustina Annan, Luciana Brugal, , Giselle Popik y Mar√≠a Emilia Prono se subieron a un barco que reci√©n est√° saliendo del puerto y que va en busca de su marca registrada. En esta ocasi√≥n, estuvieron acompa√Īados por Natalie Popik (dise√Īo de luces), Valent√≠n Pi√Īeyro (realizaci√≥n de luces), Mat√≠as Corr√≠as (trabajo audiovisual) y Milena Montaner (asistencia de direcci√≥n). Como sugiere el programa de la obra, ‚Äúel barco no se hunde‚ÄĚ. La Compa√Ī√≠a Viceversa est√° zarpando.

Artículo anteriorAkamine: Presentación
Artículo siguienteAntropometría
Jessica Zilberman
Me form√© en danza desde muy peque√Īa. A lo largo de mi vida, tom√© clases de jazz, hip hop, contempor√°neo y √°rabe, entre otros estilos. Soy periodista, egresada de TEA. Adem√°s soy estudiante de Ciencias de la Comunicaci√≥n, de la Universidad de Buenos Aires. Cuento con experiencia como redactora en medios digitales y tambi√©n como columnista en radio.