El mes pasado luego de intensas lluvias, las instalaciones del Taller del San MartĆn quedaron en estado inutilizable. La sala donada por Ana Itelman para llevar a cabo la tarea de formación de bailarines profesionales como semillero del Ballet ContemporĆ”neo, estĆ” ubicada en el sótano de un edificio cĆ©ntrico descuidado por sus propios vecinos. El azar quiso que los arreglos linderos de una pared, contribuyeran a tapar caƱos de desagüe pluviales provocando una inundación interior que arruinó completamente las diferentes capas del piso del salón.
La situación provocó angustias e incertidumbres en la comunidad educativa, que sin embargo y paliativamente, consiguieron continuar sus labores, divididos en espacios cedidos solidariamente, hasta tanto se consiga un Ć”mbito acorde a las necesidades (Estudio Gurquel-Lederer, Centro Nacional de la MĆŗsica y La Casona del Teatro). Esto no hizo mĆ”s que volver a poner sobre la mesa, la necesidad imperiosa de que la escuela de danza contemporĆ”nea mĆ”s importante del paĆs posea un espacio acorde a la enseƱanza allĆ brindada.