Goce, Diversidad, Arte y Movimiento en Cuerpos Políticos

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Identidad e imágenes. Foto: gentileza de prensa

En el mes de septiembre el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti fue sede de la primera edición del Festival Futuros, un espacio en el cual el arte cuestionó los conceptos de goce, sexo, identidad, género y obscenidad

 

El festival tuvo como eje concepciones sobre la obscenidad, el placer, la comunidad queer, el feminismo y la desterritorialización del cuerpo contemporáneo, convirtiéndolo en un espacio de luchas y nuevas políticas en donde la libido fue re-concebida y reflejada claramente en el campo artístico.

La programación incluyó poesía, teatro, recitales, performance y danza. Entre otros eventos, se menciona el taller de baile Entrenamiento Queer a cargo de Belén Bobadilla y Entrenar la Fiesta del grupo ORGIE, práctica que ha logrado unificar el entrenamiento escénico, físico, la filosofía del cuerpo y la fiesta en una forma de reflexión y protesta. Estos encuentros donde el movimiento es el único canal de comunicación, suelen finalizar con reflexiones sobre el goce y las concepciones que nacen desde lo kinésico.

En cuanto a las performances ofrecidas dentro del festival, se destacaron Beso de Hugo Martínez, en la que 33 intérpretes lograron interrelacionarse mediante el gesto y accionar de un beso. Esta puesta desarrolló preguntas sobre la forma y la cantidad de personas que se pueden comunicar mediante un instante de goce como es el roce de los labios.

Testimonio Transmasculino, fue la performance autobiográfica de Rodrigo Arena, en la que pone en escena su proceso y elección de identidad masculina disidente, sucedida en 2017, cuando decidió dejar de identificarse como mujer. En esta puesta, expresó sus crisis y enfrentamientos, y cómo fue creando una identidad en la cual también se pone en duda la construcción de lo masculino tal y como lo suponemos.

Por último, Enquanto as Coisas não se Completam de Michel Capeletti, perfomance que mostró a su creador e intérprete, atravesando tres estados en tres escenas. Un cuerpo puesto en tensión mediante su relación con un espejo, el reflejo de un rostro y un cuerpo desnudo (que podría remitir a La Lección de Anatomía). Este espejo, también, otorga identidad a un ser desnudo cuyo trabajo muscular dispara múltiples significados en cuanto a la forma del cuerpo. Una pieza extensa, que ofreció una poética e imágenes conmovedoras, aunque no llegó en esta ocasión a explotar los estados físicos en su totalidad.

El festival puso en evidencia lo complejo que es el cuerpo en un plano político, puesto que las concepciones tradicionales están quedándose cortas con respecto a la construcción de identidades. El arte parece responder parcialmente a ciertas dudas, porque pone en primer plano subjetividades y se libra de cargas morales enfocándose en el accionar del cuerpo.

Finalmente, cabe señalar, que para la redacción de esta nota, se dudó sobre cuáles serían las palabras adecuadas para hacer referencia a los artistas; ellos, ellas, quienes están construyendo constantemente su identidad, fuera de lo masculino y lo femenino. Comprendiendo que en las artes escénicas y en la danza en particular, el movimiento corporal está en primer plano, son todes bienvenides.

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Facundo Nahuel Aguirre Fernández
Egreso en como periodista en el año 2013 de la Universidad Católica de Santiago del Estero. Trabajo en la revista empresarial Panorama jujeño del año 2012 al 2014. Colaboró en revistas culturales como Circo Cromático, Danza Europa y Américas y Giro Cartelera. Desde 2014 escribe en la revista Balletin Dance. En 2015 colabora como asistente de prensa para el grupo Una Constante. Recibe su formación como bailarín de estudios como Nuevo estudio Danza y FACE.