Claudio González

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Claudio González en El Cascanueces. Foto: Carlos Villamayor

30 de julio de 1958 – 5 de agosto  de 2019

 

Sólo la muerte podía acallar tanta risa. Los bailarines, coreógrafos y balletómanos aprendimos a reírnos de nosotros mismos de la mano de la compañía Ballet Con Humor.

El 5 de agosto se nos apagó un poco esa alegría cuando nos enteramos de la muerte de Claudio González, el ex director de aquel elenco especializado en burlarse de nuestros códigos y dogmas.

González realizó sus estudios iniciales en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, con los maestros Ethel Lynch, Ricardo Rivas y Mabel Silvera, entre otros.

En 1980 se radicó en Tucumán, invitado por Nelly Casella, para bailar en las obras Estancia, Sueño de Niña, Coppelia y Carmina Burana, junto al Ballet Estable de la provincia.

Durante tres años bailó en grandes producciones en el Ballet Estable del Teatro Colón, en calidad de bailarín contratado. Luego de una experiencia moderna en el Ballet de Cámara Argentino que dirigía Susana Zimmermann, se sumó a las filas del Teatro Argentino de la Plata dirigido entonces por Esmeralda Agoglia.

En ese momento comenzó a desarrollar su vocación coreográfica. En esa calidad ganó el premio FAIDEC (1992) que presidía Enrique Honorio Destaville, con la obra neoclásica Cerca del Amado que se presentó en el Argentino de la Plata e interpretado por Silvina Mazzuca e Iñaki Urlezaga, en el Salón Dorado del Teatro Colón.

Siguió una fértil labor con coreografías para óperas: Carmina Burana, La Traviata, Andrea Chenier y La Venganza de Don Mendo. Trabajó también con el Ballet Concierto de Lilian Giovine y el elenco de Iñaki Urlezaga en giras nacionales e internacionales.

 

Junto a Adrián Dellabora y otros colegas de las compañías clásicas de La Plata y del Colón tuvieron la osadía de recrear en clave cómica la intimidad del ballet argentino con el elenco Ballet Con Humor. En sus piezas están los arquetipos del ballet nuestro, personalidades fácilmente identificables, expurgadas nuestras obsesiones y nuestros traspiés de manera brillante.

¡Larga vida al humor, muchas gracias Claudio!


De Adrián Dellabora

“Artista grande, amigo y compañero excepcional. De gran histrionismo y sensibilidad estética. Fue coreógrafo, maestro, ensayista, intérprete y director artístico excepcional de Ballet Con Humor. Siento gran admiración y estoy enormemente agradecido de haber transitado junto a él esta aventura”.