Marianela Nuñez en San Martín. Espectáculo y Escuela de Cultura

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Marianela Núñez y Alejandro Parente en la nueva creación de Julio López. Foto: Carlos Villamayor

Los días 17 y 18 de agosto tuvieron lugar las Galas Solidarias protagonizadas por Marianela Núñez, en la Asociación Alemana de Villa Ballester, localidad de San Martín, provincia de Buenos Aires

 

De un año a otro, la escuela oficial de danza del Municipio de San Martín pasó de tener 80 inscriptos a 1500

Ese crecimiento inédito expresa la escala del interés de las familias de esa localidad bonaerense en una cultura académica, que por volumen, se convierte en cultura popular.

Da cuenta también de la capacidad de gestión del intendente Gabriel Katopodis para absorber esa demanda sin dejar a nadie afuera.

Pero, ¿qué explicación antropológica hay a esta fiebre subrepticia por el ballet en niños centennials?

La respuesta: Marianela Nuñez.

La estrella del Royal Ballet de Londres logró atraer a sus vecinos de San Martín a una renovada pasión por la danza. A tal punto que el eslogan del gobierno local pasó a ser “San Martín, capital nacional de la danza”.

La última cita de Marianela con la gente del barrio que la vio crecer fue los días 17 y 18 de agosto en las ya tradicionales “galas solidarias” que protagoniza la “mejor bailarina de Gran Bretaña” según el círculo de críticos británicos.

La organización quirúrgica de este espectáculo gratuito, el valor de la presencia de Marianela en persona, atrae a los locales masivamente al estadio de la Asociación Alemana desde hace seis años.

Y sirve también de vidriera a expresiones sorprendentes del arte de Terpsícore. Este año se presentaron números de los ballets Folklórico y Contemporáneo nacionales y del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín. Los acompañaron elencos extraordinarios aunque menos conocidos.

Marianela Núñez aportó su gracia y delicadeza cósmica en el mejor lenguaje clásico y neoclásico. Junto a Alejandro Parente y Pablo Fermani bailó Nora, la acabadísima pieza creada por Julio López (presente en la sala).

Los asistentes descubrieron un tesoro cultural único. El primer hallazgo para los legos fue la Compañía Juvenil del municipio. A este cronista lo sorprendió la cohesión estética y originalidad del movimiento propuesto por sus directores Marcela Jiménez y Matías Goldín.

La estilización paterns de danzas sociales es una marca que lograron convertir en cultura e identidad del conjunto. Es decir, calidad que comparte cada integrante del colectivo. Hay goce estético en su interpretación, cuerpos atléticos, sensualidad e inteligencia en sus coreografías.

Las destrezas acrobáticas y plasticidad de la Compañía de Teatro Acrobático de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) arrancó ovaciones y generó asombro. Sus figuras gigantescas construidas con cuerpos hablan de esculturas y epopeyas. De magia. Y, también de profesionalismo.

La calidad profesional y perfección de cuerpos es justamente el signo del Grupo Cadabra que dirige la coreógrafa Anabella Tuliano. Nadie quedó con la boca cerrada al final de su obra Lo Que Tenía que Ser.

El cierre de esta experiencia fue la esperanza. Un grupo homogéneo de niñitas diminutas de la Escuela Municipal acompañaron a Marianela Núñez, al primer bailarín del Sodre de Montevideo, Gustavo Carvalho, figuras del Ballet del Teatro Argentino de La Plata y a la solista Paloma Livellara, destacada jovencita de San Martín, premiada recientemente con una beca en Mónaco.

Las Galas Solidarias, dirigidas por Analía Domizzi, tienen un valor estético y un valor social. Resultan un bálsamo para los espectadores y crean audiencias, educadas en un estándar de calidad inmejorable.