El Ballet Hispania bajo la dirección de Graciela Ríos Saiz, rindió un merecido a en su doble aniversario, los sábados de agosto en el patio central del hispánico

tomó esta fecha tan especial para recordar a en su doble aniversario: “En el año 2016 lo recordamos porque nació, en Cádiz, en 1876, hace 140 años, y murió en la Argentina en 1946, hace 70”. Un espectáculo íntimo con excelente manejo del espacio escénico.

Ya al ingresar a la sala el aroma a incienso, las luces tenues y la distribución de las butacas en semicírculo introducían al espectador al mundo flamenco en lo que sería el punto de partida del espectáculo integrado por cante, baile y guitarra. La exquisita voz lírica de Julieta Schena, deleitó al público a lo largo de todo el espectáculo con breves intervenciones, a veces en solitario, otras junto al cantaor Carlos Soto Lopez -de gran sensibilidad interpretativa- y también interactuando con las bailarinas (Bonansea Ríos, Noelia Deluca, Laura Garrido,  y Paula Suarez). En guitarra Manolo Yglesias es un entendido en su metier, como lo es cuando hace música con sus castañuelas.

A lo largo de la noche las bailarinas del Ballet Hispania, con impecable vestuario, y coreografía de la directora junto a su hija Natalia Bonansea Ríos, conquistaron a la audiencia con diferentes cuadros. Bonansea Ríos se encuentra en un punto alto de su baile con gran madurez escénica, de potente zapateo y gran temperamento, de fuerte presencia y hermosos brazos y Paula Suarez, sensual y pasional en la del Fuego.

La noche culminó bailando por Bulerías, cuadro en el que se sumó la quinta bailarina, Noelia Deluca,