Amor a la Italiana

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Masturini, Robredo Ortíz, Pérez Cortés y Florencia Benítez, intensos Foto . Nacho Lunadei

Un repertorio imbatible y un elenco sin fisuras convierten al nuevo trabajo de la directora Valeria Ambrosio en un musical sugerente y encantador. La coreografía de aporta decididamente al resultado final.

 

A quince a√Īos de su debut como directora teatral, Valeria Ambrosio ha vuelto a las fuentes con una obra sugestiva, audaz, te√Īida de melancol√≠a. Una vez m√°s, la canci√≥n italiana recupera con ella cierto esplendor y protagonismo, como ya ocurri√≥ con la trilog√≠a que le dedicara a las grandes divas del g√©nero: Mina (Mina…Che Cosa Sei?), Raffaella Carra (Ella) y Rita Pavone (Boccato di Cardinale).

Esta vez, el repertorio se compone de temas cl√°sicos de los a√Īos ‚Äė60 y la propuesta carece de una l√≠nea argumental. Incluso podr√≠a decirse que no la necesita en virtud del modo en que Ambrosio plantea su trabajo, con un fuerte acento en las im√°genes, en los climas, en lo que no se dice pero se deja entrever.

La inspir√≥, ha dicho la directora, la ‚Äúsociedad deserotizada‚ÄĚ en que vivimos. Es por ello que al impulso sofrenado, a los silencios que anticipan tempestades, al romanticismo que enciende la nostalgia est√° dedicado este musical que no es comedia sino una suerte de melodrama con toques de un humor sutil.

Si Ambrosio consigue transportar al espectador en tiempo y espacio hacia un mundo idílico hecho de canciones es -en gran medida- porque sabe bien cómo rodearse. El elenco de Amado Mío (Florencia Benítez, Esteban Masturini, Nacho Pérez Cortés y Emmanuel Robredo Ortíz) es sólido por donde se lo mire y se pliega bien al juego que propone la directora. Willy Lemos, quien oficia de presentador, encuentra también su espacio de lucimiento en intervenciones en las que desgrana versos que, si bien no guardan relación directa con la acción, subrayan la atmósfera de apasionamiento que recorre toda la pieza.

El tr√≠o musical en vivo (Juan Sax en flauta y saxo tenor; Adri√°n Speziale en chelo y contrabajo; y Mat√≠as Chapiro en piano, arreglos y direcci√≥n musical) aporta en grado sumo al estimulante resultado final. Suenan Ho Capito Que Ti Amo, La Notte, Cuore Matto, y la platea parece derretirse al ritmo cadencioso de sus melod√≠as perennes. Lontano Dagli Occhi devuelve a la memoria la figura de Gianna Nannini. Come Prima golpea a√ļn m√°s cerca del pecho con el recuerdo de la versi√≥n en espa√Īol que encaram√≥ a un cr√©dito local, Palma Nicolina Ravallo, hija de inmigrantes italianos (al igual que Ambrosio) y conocida popularmente como Estela Raval.

Elizabeth de Chapeaurouge (nominada a los Premios Hugo por este trabajo) hace maravillas con los protagonistas en el espacio acotado del Maipo Kabaret. Aprovecha cada rincón del escenario y los convida a bailar coreografías complejas, intensas y cargadas de sensualidad. Pérez Cortés, Robredo Ortíz y, sobre todo, Esteban Masturini transitan la obra con la liviandad de un felino y el desparpajo y la picardía que la pieza requiere.

Producido por Kinucha Mitre, Amado M√≠o naci√≥ como un homenaje a la memoria de su hermano Luis Eduardo, fallecido tr√°gicamente en 2003. Orgulloso estar√° √©l, seguramente, de haber devuelto estas canciones inoxidables a la escena teatral porte√Īa.

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Daniel Sousa
Licenciado en Periodismo (USAL). Es subjefe de Redacci√≥n y editor de la secci√≥n Espect√°culos del Diario La Prensa, de Buenos Aires. Colabora adem√°s con las revistas Fortuna y Buenos Anuncios. Escribi√≥ en las revistas Danza Europa y Am√©ricas (Reino Unido), Ohlanda, Buzz, OrientAr, TravelArg, Off, Destino Zero (Espa√Īa) y en el Diario Perfil. Ligado a la danza desde su ni√Īez, fue integrante del Ballet Salta y realiz√≥ giras al exterior con distintas compa√Ī√≠as de tango y folklore. Es jurado de los Premios Hugo al Teatro Musical y miembro de la Asociaci√≥n Premios Ch√ļcaro a la Danza Folkl√≥rica.